Como respuesta el ministro García presentó una denuncia ante la Fiscalía alegando que los docentes habían injuriado a las Fuerzas Armadas.
Tras dos años la Fiscalía concluyó que no se configuró delito alguno. Entiende que no hubo delito de injuria ni difamación y que las opiniones estaban comprendidas en el derecho a la libertad de expresión de las personas.
Vespa y Olivera habían reclamado en la red social X, por entonces Twitter, “educación integral para que ningún soldado uruguayo se crea con el derecho de abusar y violar niñas. Repudio a la falta de medidas por parte del Estado y a la complicidad del presidente. Anular la LUC para que el ejército no tenga injerencia en la Educación Pública”.
Dichas expresiones molestaron al ministro, sin embargo, la Fiscalía entendió que los dichos se dieron en un tiempo donde la prensa hacia amplia difusión de una serie de hechos de este tipo. Por ejemplo “la denuncia radicada por el Ejército Nacional que terminó con cuatro militares y un policía por abuso sexual en el Liceo Militar de Tacuarembó” o sobre más de 20 “denuncias de abuso sexual y paternidad por parte de cascos azules uruguayos en Misiones de Paz”.
Ahora, dos años después la Fiscalía puso las cosas en su lugar y amparo la libertad de expresión y archivó la denuncia.