Estos niveles de ganancias están, según señala el informe, «próximas a sus récords históricos» y la rentabilidad de los bancos se encuentran «también en niveles positivos y similares a los que se observaban cuando la economía uruguaya atravesaba un auge económico, entre 2010 y 2015».
En diálogo con Camacuá Diario, el economista de la CTA Aníbal Peluffo recordó que el sector financiero «ha sido uno de los que menos afectado se vio» por la pandemia. «Si bien tuvo un impacto en 2020 y 2021, fue bastante menor al de otros sectores y no fueron años de crisis, sino apenas una pequeña baja en la actividad que, en términos históricos, siguen siendo años muy buenos».
Además, explicó Peluffo, «el contexto internacional los ha ayudado» y el dinamismo de algunos sectores de actividad en Uruguay, como el agroexportador, potenció el negocio de los bancos.
Sobre los niveles de rentabilidad, cuyos índices permiten la comparación con otros países, Peluffo remarcó que «Uruguay está bien posicionado a nivel regional», e incluso con tasas más altas que mercados como Japón o la Unión Europea.