Sobre esto último, nadie puso reparos. Se reconoce que, como nuevo ministerio, está ajustando su presupuesto para poder funcionar mejor. Sin embargo, para Cabildo Abierto el pedido para el control de la planta de UPM 2, que comenzará a funcionar en 2023, es desmedido.
El diputado Álvaro Perrone (CA) fue directo al hueso en recientes declaraciones a la diaria: "Nos choca fuertemente que el Estado tenga que seguir destinando rubro para atender a UMP". Y siguió: "Porque la falta de recursos para hacer el seguimiento de la planta demuestra que cuando se aprobó el proyecto de UPM 2 fue mal hecho (...) No puede ser que el Estado siga poniendo mas plata para UPM (...) hay que buscar la forma para que los controles, el cierre de las canteras y todo lo que tenga que ver con el Ferrocarril Central lo pague UMP".
Luego se despachó con un par de ideas que rinden muy bien como titulares: "Esto es como un barril sin fondo: toda la plata para UPM. En cualquier momento, UPM también manda su mensaje en la Rendición de Cuentas". Sin desperdicio.
Luego de esta salida fuerte a la cancha presupuestal, los nacionalistas trataron de poner paños fríos a la discusión. Sebastián Andújar, por ejemplo, que es diputado nacionalista, salió al ruedo afirmando que el ministerio de Ambiente necesita más recursos para su emancipación. No obstante, aclaró que "es muy difícil darle valor de prioridad con relación a otras cosas". "El presupuesto no es infinito y hay que priorizar siempre las políticas que atienden a los más necesitados". Además, dijo, primero hay que estudiar el proyecto de Rendición de Cuentas en su conjunto y, en una segunda etapa, pasar al análisis y valoración de aspectos específicos: "Las prioridades se van a evaluar más adelante, cuando vemos toda la película, no sólo una parte".