Sin embargo, la operación se frustró cuando el Banco República advirtió que la institución bancaria indicada por Kirma Services para transferir por adelantado la suma, no cumplía con los requisitos del Brou en materia de prevención del lavado de activos.
Poner la mira de la investigación sobre esta empresa, de la que poco se sabe, fue un pedido de los legisladores del Frente Amplio que impulsaron la denuncia, en la última ampliación de información que realizaron ante Fiscalía.
El diputado Gustavo Olmos, uno de los denunciantes, dijo en declaraciones a Montevideo Portal que lo que pretendían era conocer “la IP, de dónde salieron esos mensajes”.
“Tenemos sospechas de que en realidad (los correos) no fueron de Estonia, sino que fueron de Uruguay nomás”, explicó.
Según Olmos, con la ampliación de la denuncia se quiere además “determinar si la empresa existe”. El diputado también mencionó que las palabras utilizadas en los correos se parecen mucho a la forma de hablar que tiene un uruguayo, con detalles tales como que no se ponía el signo de interrogación al inicio de las preguntas.