El acuerdo
El acuerdo incluye el comercio de bienes y servicios, inversión, propiedad intelectual, compras gubernamentales, y comercio y desarrollo sostenible. Desde el punto de vista comercial, Lubetkin dijo que el acuerdo “tiene un efecto importante, porque el Mercosur exporta a los países del EFTA más de 3.000 millones de dólares e importa 5.000 millones de dólares”. En el caso de Uruguay, en 2024, se exportaron más de 54 millones de dólares hacia los países del EFTA, principalmente carne, aceite de soja, arroz, caviar, vegetales y miel; en contrapartida, se importaron cerca de 60 millones de dólares. “Esto crea, efectivamente, y creará ya con los cuatro [países del EFTA] un escenario de nuevo tipo”, resaltó Lubetkin.
A diferencia del acuerdo con la UE, que ha generado dificultades dentro del Mercosur en torno a la distribución de las cuotas, Lubetkin señaló que el acuerdo con EFTA “va en paralelo”, dado que “los mecanismos de cuotificación son diferentes y hay mucha más linealidad en el trabajo”. Fuentes de la cancillería y del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) explicaron que cada país del EFTA otorgó determinadas cuotas de acceso al mercado, que se administran de manera diferente. Por ejemplo, en el caso de la carne bovina, Suiza concedió 3.000 toneladas en peso producto, libre de aranceles, mientras que Noruega otorgó 665 toneladas en peso carcasa, también libre de aranceles, desde la entrada en vigor del acuerdo. Suiza también otorgó una cuota de 2.000 toneladas de miel y un cupo de 50.000 hectolitros de vino.
Según informaron desde Presidencia, el bloque EFTA reúne casi 15 millones de habitantes y tiene un producto interno bruto de US$ 1,4 billones. Lubetkin destacó el "poder adquisitivo" de esos mercados y señaló que el PIB per cápita va desde los US$ 82 mil en Islandia hasta más de US$ 200 mil en Liechtenstein.