Posteriormente, la representante Fernanda Auersperg informó en Sala como miembro informante por la minoría. Finalizada la discusión general, la Cámara aprobó con 50 votos en 99 presentes el pasaje a la discusión particular del articulado.
La Cámara de Representantes se reunirá en sesión especial el martes 18, a la hora 13, para continuar con el tratamiento del proyecto.
Oficialismo apuesta al "bienestar general"
La diputada frenteamplista Sylvia Ibarguren leyó el informe en mayoría a favor de la iniciativa. Señaló que, a 17 meses de haber asumido el gobierno, el país enfrenta “un escenario internacional y regional signado por una profunda inestabilidad”, caracterizado por conflictos bélicos y sanciones unilaterales que generan “tensiones macroeconómicas” de las que Uruguay no es ajeno.
Ibarguren sostuvo que el financiamiento de los cambios previstos en materia de protección social, seguridad y educación “se sustenta principalmente en las reasignaciones”.
La diputada afirmó que el gobierno decidió “intervenir decididamente en las demandas sociales” y llamó a no interpretar las reasignaciones como “medidas coyunturales”, sino como “parte de una perspectiva de política de Estado”. La legisladora dijo que, de aprobarse, el proyecto consolida medidas para el “bienestar general” de la población y llamó al cuerpo a acompañarla “ratificando el principio supremo de que el interés nacional trasciende cualquier división partidaria”.
La discrepancias de la oposición
La encargada de exponer el informe en minoría por la CR fue la diputada del PN Fernanda Auersperg. Comenzó señalando que, en esta instancia, el gobierno “ya no puede hablarnos de lo que piensa hacer”, sino que “toca rendir cuentas de lo que hizo”. “Cuando miramos el conjunto de la rendición, discrepamos profundamente”, subrayó.
Recordó que, durante la discusión del presupuesto, la CR advirtió sobre “problemas que hoy la propia realidad confirma: advertimos sobre proyecciones excesivamente optimistas, advertimos sobre el aumento del gasto, advertimos sobre la fragilidad fiscal” y “sobre decisiones que podían afectar derechos y garantías de los ciudadanos”, enumeró Auersperg.
Señaló que esta rendición confirma “el excesivo optimismo” de las proyecciones macroeconómicas realizadas por el gobierno en la elaboración del presupuesto, y agregó que lo mismo sucede con las proyecciones contenidas en la actual rendición.