Precisa que el hallazgo “se dio a partir de la revisión sistemática de los lotes de información bajo estudio referidos a las personas desaparecidas, y a las personas fallecidas como NN durante el período de la última dictadura”.
“A partir de la identificación dactiloscópica, se relevaron los ingresos al Cementerio de Morón y se localizó un ingreso el día 30 de agosto de 1978, que coincide con los datos de Héctor Giordano Cortazzo”, concluye.
Un alivio
Si bien los restos por el momento no fueron encontrados, para la familia "es una noticia muy fuerte la que nos han dado hoy, que sería que el final de él fue ese: apareció muerto en la calle del barrio El Palomar, donde se lo había visto por última vez, y la causa de muerte dice impactos de bala”, dijo a la diaria el hermano de Giordano, Hugo.
“Sin dudas, saber cómo fueron las circunstancias finales, en cierta forma, nos alivia, porque eso de hacer volar la imaginación y que lo tiraron de un avión, esto y lo otro siempre estuvo, todos estos años. Estuvimos 40 y pico de años en una oscuridad”, reflexionó Giordano.
Héctor Giordano nació en Durazno el 13 de mayo de 1939. Era abogado y periodista. Militaba en el Partido Comunista Revolucionario (PCR). Su hermano Hugo destaca que “fue requerido por su militancia en el PCR pero, además, porque era abogado de muchos presos políticos”.
De acuerdo a información manejada por la Secretaría de Derechos Humanos para el Pasado Reciente, Giordano fue secuestrado en su domicilio, en la noche del 9 de junio de 1978, por “personas de civil y armadas, que llegaron en vehículos sin matrícula”.
Fue recluido en el centro clandestino de detención “La Casona- Base Aérea El Palomar”, en Buenos Aires. Su caso fue parte de un operativo represivo contra militantes del PCR que comenzó en junio de 1977 en Uruguay.