Asimismo, la Cancillería reiteró que la inclusión de Cuba en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo es "ilegitima" y carece de pruebas sustanciales, incluso ante las propias agencias de inteligencia estadounidenses. A su vez, denunció que en territorio norteamericano operan con total impunidad financistas y organizadores de actos violentos contra la nación caribeña.
Alerta ante un "neomacartismo"
El reporte estadounidense se inserta en la narrativa del denominado "terrorismo de izquierda", una concepción promovida por el secretario de Estado, Marco Rubio. Según la declaración oficial de La Habana, este marco conceptual persigue instaurar una nueva ola de "neomacartismo" dentro de Estados Unidos para criminalizar a los movimientos progresistas y reprimir la creciente solidaridad de los propios ciudadanos estadounidenses con Cuba.
Finalmente, el comunicado reafirma la voluntad de Cuba de continuar cultivando lazos de amistad con el pueblo e instituciones de Estados Unidos sobre la base del Derecho Internacional, la Carta de las Naciones Unidas y la Convención de Viena, recordando el histórico y sistemático aislamiento que sufre la administración estadounidense en la ONU debido al mantenimiento del bloqueo.