La ACA que defiende los intereses de un sector que se ha destacado en muchos sentidos, por tomar posición política y buscar apoyar al gobierno se perdió una instancia fundamental que tiene que ver con plantear una problemática grave que le hace perder todo tipo de esfuerzo y logro de competitividad que es el tipo de cambio. La política actual del gobierno está destruyendo las fuentes más genuinas de competitividad de un sector líder en rendimientos, calidad y acceso a mercados, pero la realidad es que quienes ocupan los cargos de conducción han priorizado su amistad y posición personal a la realización de un planteo contundente, real y objetivo que necesita de una solución inmediata. Se gasto tiempo en apoyar la reforma educativa, de apoyar la rebaja impositiva de IRPF e IASS afirmando un impacto en la actividad de los pueblos del interior que ninguna analista constata, en alabar al gobierno en medidas que fueron tomadas en gobiernos anteriores (descuento tarifa de UTE aregantes, reestructuración del Banco República, entre otros) y la presencia de autoridades y en generar un clima de todo anda bien cuando en realidad no se puso sobre la mesa lo más importante y que puede tener consecuencias de muy largo plazo.