Durante la jornada del viernes, uno de los momentos centrales fue el intercambio entre Díaz-Canel y los asistentes, acompañado por dirigentes como Roberto Morales Ojeda, Bruno Rodríguez Parrilla y el presidente de la Unión de Periodistas de Cuba, Ricardo Ronquillo. El diálogo giró en torno a la articulación de una agenda común que permita fortalecer las corrientes de pensamiento afines al proyecto político cubano.
La presidenta del comité organizador, Rosa Miriam Elizalde, destacó el carácter austero pero significativo de esta edición, que logró ampliar su alcance mediante la participación virtual. Subrayó además el componente militante del evento y su vocación de apertura hacia la ciudadanía.
A lo largo del encuentro, voces internacionales expresaron respaldo a Cuba y coincidieron en la necesidad de fortalecer la comunicación frente a los desafíos globales. Representantes de distintos países resaltaron el papel simbólico de la isla, su resistencia política y su capacidad de generar espacios de articulación y debate.
En el cierre, Díaz-Canel valoró el crecimiento del coloquio y lo definió como un evento consolidado y de amplia repercusión. Señaló que los participantes comparten una “militancia revolucionaria” con carácter humanista y destacó avances como la creación de la Casa Patria, así como el objetivo de impulsar una red social propia que refuerce la articulación internacional.
El presidente también se refirió al contexto global y a la situación de Cuba, al denunciar una “agresión multidimensional” y una guerra mediática contra el país. En ese sentido, convocó a los comunicadores a desmontar narrativas adversas y a sostener la defensa de la isla en el plano informativo.
“Defiendan a Cuba”, expresó, al tiempo que reafirmó la convicción de que el país representa un referente para quienes sostienen que un mundo diferente es posible.