Pese a reconocer que la dirección es un órgano unipersonal y que no puede exigir “nada que esté fuera de la ley”, considera que si se está “promoviendo un cambio educativo que implica trabajo colaborativo”, el hecho que exista “parcialidad de datos” y “hermetismo en el entorno de alguna dirección de gestión” lo dejan “en una situación muy comprometida”. Aclara, con ello se refiere a que accede a la información “por la página web” o porque funcionarios le comunican “casualmente” algunas acciones o resoluciones.
Según se ha informado Yáñez es un hombre de confianza del presidente del Codicen, Robert Silva. Tras la renuncia este habría sido encomendado por el organismo para intentar interceder en la situación.