Eduardo Liard, gerente regional de OSE, informó que la situación sigue incambiada a pesar de las lluvias.
Desde enero se ha estado bajando la presión de la distribución del agua. En los últimos días se llegó a distribuir lo menos posible, ya que existía riesgo de quedar sin posibilidad de suministro, si las lluvias no llegaban.
Pese a las lluvias de esta semana la preocupación crece por la fuerte sequía que destruye cultivos y seca reservorios de agua destinados a las ciudades.
El embalse de Canelón Grande, ubicado unos 61 kilómetros al norte de Montevideo en el departamento de Canelones, quedó seco al punto de que se observan las rajaduras en la tierra otrora cubierta por el agua.