Las reacciones sociales no se dejaron esperar. Los enfrentamientos entre el PIT-CNT y el gobierno también se han expresado en este tema. Para la convención obrera, se trata de un episodio que erosiona la democracia y pone sobre la mesa posibles hechos de corrupción. El lunes pasado, se llevó a cabo la convocatoria realizada por el PIT-CNT a la que finalmente adhirió el Frente Amplio, donde quedó clara la preocupación expresada por el movimiento sindical frente a los hechos denunciados.
La fuerza política de oposición baraja diversas posibilidades de acción política, algunas de ellas implican la activación de mecanismos parlamentarios, como puede ser una nueva interpelación a raíz de las ultimas evidencias que fueron aportadas a la carpeta de fiscalía, o las declaraciones públicas realizadas por la ex vice Canciller Carolina Ache.
El politólogo Daniel Chasquetti, al analizar la situación política institucional del país, declaró para la agencia argentina Télam que no descarta ninguna de las posibilidades previstas por la constitución, incluida la de juicio político. Algo que sería inédito en la historia reciente del Uruguay.
Lo cierto es que el caso del narcotraficante Marset ha destapado una olla que parecía estar herméticamente cerrada. Pero las contradicciones internas del gobierno, enfrentamientos dentro de la coalición sumado a lo que pueda arrojar la investigación fiscal, pueden ser mucho mas que un triste escándalo político. Lo que esta sobre la mesa, es qué tanto ha avanzado el crimen organizado en el país, y particularmente si ha logrado penetrar o no, en las altas esferas instituciones y de gobierno.