Las entrevistas, de carácter breve pero enfocadas, buscan relevar información clave sobre cada interno: su lugar de residencia (Montevideo o interior del país), si recibe visitas, su estado de salud física y si consiente o no un posible realojo. Según el perfil, se considera su traslado dentro del propio complejo, a otras cárceles de Montevideo o unidades del interior que permitan un mejor acercamiento familiar.
Las tres etapas del proceso
La subdirectora Nacional Técnica del INR), Leticia Carzoglio, indicó que el procedimiento se desarrolla en tres etapas: primero, el INR analiza caso por caso junto con la unidad de origen; luego, se realiza la entrevista individual al interno; finalmente, la Junta Nacional de Traslado del INR emite una resolución definitiva sobre la reubicación.
Este trabajo continuará a lo largo de todo el mes de julio y forma parte de las medidas urgentes orientadas a mejorar las condiciones de reclusión, tanto para las personas privadas de libertad como para el personal penitenciario y sus familias, enfocándose especialmente en los módulos más críticos.
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