El despliegue en el contexto de la 'Operación Lanza del Sur'
El despliegue del portaviones y los ejercicios aéreos se enmarcan en la 'Operación Lanza del Sur', una fuerza militar significativa que EE.UU. mantiene frente a las costas de Venezuela desde agosto pasado. Aunque Washington justifica la operación como una lucha antidrogas para "eliminar a los narcoterroristas" del hemisferio occidental, el presidente venezolano, Nicolás Maduro, denuncia que el objetivo real es un "cambio de régimen" para apoderarse de las inmensas riquezas petroleras y gasísticas del país.
Como parte de estas operaciones, se han reportado bombardeos contra presuntas embarcaciones de narcotraficantes con un saldo de más de 70 personas muertas, sin que se hayan presentado pruebas de que realmente traficaran con estupefacientes. Los expertos califican estos ataques a embarcaciones como "ejecuciones sumarias" que violan el derecho internacional. Además, Washington ha acusado, sin presentar evidencias, al presidente Maduro de liderar un cártel de narcotráfico, y ha duplicado la recompensa por su captura. Este contexto se debilita con los propios datos de organismos como Naciones Unidas y la Administración de Control de Drogas (DEA) de EE.UU., que señalan que Venezuela no es una ruta principal para el narcotráfico hacia suelo estadounidense, ya que más del 80% de las drogas utilizan la ruta del Pacífico.
Condena internacional
Las acciones de Estados Unidos han generado una condena internacional. Rusia, el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, y los Gobiernos de Colombia, México y Brasil han manifestado su rechazo a las operaciones estadounidenses en el Caribe.