Actualmente, el respaldo más fuerte que sostiene la predilección por Lacalle llega, obviamente, de partidarios nacionalistas que en un 82% apoya la gestión, al igual que los votantes de otros partidos de la coalición que en un 81% lo respalda.
Por contrapartida, los frenteamplistas lo rechazan en un 78%, mientras que los indecisos están divididos: una mayoría relativa, 43%, desaprueba, y casi un tercio aprueba.
La encuesta realizada por Cifra pone en evidencia un marcado aumento de la polarización: el presidente tiene casi la misma cantidad de adhesiones que de rechazos, y el electorado se parte al medio, con un margen de indecisos que será determinante una vez más.
Con respecto a febrero, hubo un aumento de dos puntos porcentuales en la aprobación a Lacalle, y un incremento de un punto en la desaprobación, lo que de todos modos queda dentro del margen de error.