Sommaruga aseguró que, una vez finalizado el diálogo social, el gobierno abrió un canal de negociación con las administradoras de fondos previsionales que terminó modificando lo acordado. "De esa reunión se abre un período de negociación paralelo, ulterior al diálogo social, donde se reunieron las AFAP y el gobierno. A los 60 días sale esta modificación que altera los acuerdos establecidos en el diálogo social y los altera de forma regresiva", afirmó. Para el dirigente sindical, este procedimiento explica buena parte del rechazo del PIT-CNT.
"Es un problema político y ético"
Consultado sobre el hecho de que los acuerdos del diálogo social no son jurídicamente vinculantes, Sommaruga reconoció ese aspecto, pero sostuvo que la discusión trasciende el plano legal. "Constitucionalmente no es vinculante, pero vos como fuerza política convocaste. El tema, es político y ético", expresó.
En ese sentido, remarcó que la credibilidad de estos ámbitos depende del cumplimiento de los compromisos alcanzados. "Una de las premisas de cualquier diálogo entre partes es que los acuerdos se cumplen. Es una premisa ética fundamental porque tiene que ver con la confianza y la credibilidad de los procesos."
El dirigente también cuestionó las consecuencias políticas de la decisión del Ministerio de Economía y Finanzas. "¿Quién sale a aplaudir este viraje del Ministerio de Economía? Las AFAP y la derecha político-partidaria, la misma derecha que no le va a votar la Rendición de Cuentas. ¿Y a quién le termina dando la espalda? Al movimiento sindical."
Finalmente, calificó la situación como un error político de gran magnitud. "Es de un nivel de torpeza política sustantiva esto. Te quedás abrazado del que tiene bajo su espalda el cuchillo afilando para degollarte electoralmente en la próxima contienda electoral", concluyó.