Las repercusiones no se hicieron esperar. Mientras el Partido Nacional en bloque exigía su renuncia, miles de militantes frenteamplistas casi lo elevaban a la categoría de héroe “por su coraje para denunciar a los blancos” y muchos lo esperaron en Fray Bentos para vivarlo.
Pero nada es como parece. Ni Solé participó en una reunión política partidaria ni es un héroe. Sobre todo por su pasado como Jefe de Policía de Tacuarembó entre el 2017 y el 2020.
Asuntos Internos del Ministerio del Interior solicitó denunciarlo en Fiscalía
Un informe de la Dirección de Asuntos Internos en nuestro poder señala que desde principios del 2018, unos seis meses después que Sergio Solé asumiera el máximo cargo policial de Tacuarembó, comenzaron a llegar graves denuncias dirigidas al entonces ministro del Interior, Eduardo Bonomi.
Una de las denuncias señalaba: “Es de público conocimiento que la Jefatura se ha convertido en un gran burdel dirigido por el Jefe de Policía. Este se jacta de ser amigo del Director Nacional de Policía, Mario Layera, que tiene el apoyo del entonces diputado blanco y luego intendente, Wilson Ezquerra (N.de R.: la esposa de Solé es prima de Ezquerra) y también de la diputada colorada Susana Montaner. Con ellos se asegura su continuidad, más allá del 2020”.
La denuncia agregaba que “Solé se ha reunido con otros jefes de policía del interior que están contra lo que llaman “tupas-comunistas”. Es más, también ha logrado el apoyo del diputado Omar Laffluf (blanco por Río Negro) ya que antes cumplió funciones en Young”.
Aseguran que todo “esto se puede verificar en su muro de Facebook, donde se define como blancazo, realiza críticas al Poder Ejecutivo y ha publicado reflexiones contra el gobierno”.
Ayer en declaraciones a radio Sarandí, Solé dijo que “no sabía manejar Facebook” y que el perfil “lo había abierto su hija”.
Otras denuncias se sumaron. En una de ellas, que no vamos a reseñar, se señalan con nombre y apellido a oficiales y funcionarias que mantendrían “relaciones inapropiadas” en dependencias policiales.
También se presentó una funcionaria que fue agredida a golpes por una sicóloga que trabajaba en la Policía Comunitaria. Esta mujer, frente al jefe de Policía, agredió a golpes a una agente con la que compartía oficina. Solé en lugar de separar, tomó del brazo a la golpeada y luego la empujó contra una pared.
Todo eso ocurría en medio de un griterío importante, registrado en audios en poder de este cronista y también del Sindicato Policial.
La agente agredida intentó huir de la oficina, pero Solé bloqueó la puerta de salida. Eso hasta que llegó un oficial, empujó la puerta y a su Jefe y rescató a la víctima.
Delante de varios testigos y en referencia a esta agente, el jerarca decía “fulana es mía, será mi secretaria”. Al mismo tiempo comenzó a ejercer un estricto control sobre esta mujer, llamándola a cualquier hora aún fuera del horario de trabajo, pasaba a cada rato por la oficina e incluso una vez se apareció en su casa, mientras vacacionaba con su familia en San Gregorio.
Al mismo tiempo se gestó una estrecha relación con la sicóloga, que pasaba mucho tiempo encerrada en la oficina del Jefe. Esta mujer, interrogada por asuntos internos, explicó su relación con Solé “como amistosa y profesional”.
Pero agregó una detalle muy importante para los investigadores. Primero se la interroga sobre sus manifestaciones en Facebook a favor del Partido Nacional y se le recuerdan las prohibiciones constitucionales que afectan a los policías que ella dijo “desconocer”.
En un primer tiempo esta profesional y la agente luego agredida habían tejido una relación de amistad que ambas definieron como “de confidentes”. Por lo tanto una sabía todo lo que la otra le contaba sobre Solé.
La sicóloga relata con muchos detalles como llegó a trabar amistad con el Jefe. "Un día me recibe en su despacho, estuvo llorando largo rato, le propongo derivarlo a un sicólogo pero se rehúsa porque es el Jefe, se va a saber y quedará mal. A continuación me propone que sea su sicóloga. A partir de que acepté no respetaba días ni horarios, era a demanda. Un día me dijo que estaba confundiendo las cosas y yo le dije que se notaba. Se estaba convirtiendo en una relación de amistad porque me contaba cosas, como el stress que le causaban ciertas situaciones. Entonces le dije que necesitaba más ayuda de la que yo podía brindarle”.
Los investigadores le preguntaron si “mantenía una relación sentimental con Solé” y lo niega.
La sicóloga fue denunciada por agresión ante la fiscalía de Tacuarembó, y luego formalizada por la justicia que la encontró culpable y condenó a 90 días de medidas alternativas.
El informe final de Asuntos Internos fue entregado a la directora Srella González el 10 de setiembre del 2018. Allí se establecen las responsabilidades funcionales de cada uno de los oficiales y agentes investigados.
Sobre el Jefe Solé dice: “Está a consideración del señor ministro del Interior observar su conducta tanto en el uso de la redes como la responsabilidad en la función pública. Que se describen en este informe y son de conocimiento público” Agrega que “debería tomarse en cuenta lo expresado por la sicóloga acerca de que el jefe necesitaba ayuda profesional”.
Con respecto a esta profesional aconsejan “realizarle un sumario administrativo”. Además califica como “faltas muy graves” las actuaciones de todos los oficiales investigados, incluido Solé.
Y sugiere que todo el expediente pase a conocimiento de Fiscalía.
Ni Bonomi, ni ninguno de los siguientes ministros que desempeñaron el cargo durante el pasado gobierno, se expidieron sobre esta situación.
Hoy ninguno de los tres protagonistas mencionados está en funciones. Solé acaba de ser destituido; la sicóloga fue dada de baja y la agente denunciante solicitó la baja.
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