Según ha planteado el senador del FA Sebastián Sabini, desde la oposición consideran que no bastaba únicamente con que Cáceres afirmara estar de acuerdo con los lineamientos del Plan Nacional de Política Educativa vigente, como establece la LUC, sino que también debe acreditar trayectoria y formación en el campo educativo. Esas críticas, incluso, le valieron que el propio ministro de Educación y Cultura, Pablo da Silveira, lo cuestionara por tener “prejuicios”, a los que asoció con que se trata de una mujer joven, que sería la primera en presidir el organismo, algo que consideró “histórico”.
No obstante, después de la comparecencia de Cáceres, el FA valoró que nada cambió y que no se pudo acreditar que Cáceres posea los requisitos que establece la ley. “Esperábamos que se aportara otra documentación, que acreditara trayectoria educativa y formación, como establece la LUC; eso no ocurrió y mantuvimos la postura de no votar” la venia, explicó Sabini en rueda de prensa. El senador reiteró que la postulada “no cumple con los requisitos” que fijó “el propio gobierno”.
Según dijo, la venia se votará este jueves en el Plenario del Senado, pero sin los votos del FA no alcanzará la mayoría de tres quintos necesaria para la designación. Si ello no ocurre en un período de dos meses, el gobierno podrá nombrarla por mayoría de integrantes de la cámara.
Según argumentó Sabini, se trata de “una venia muy particular”, ya que el resto de las venias para nombrar directores en entes no tienen ese tipo de requisitos. Al respecto, agregó que se trata “del cargo más importante en la educación pública” y, por lo tanto, la persona que lo ocupe “tiene que tener trayectoria y formación” en el área.