Por otro lado, las preguntas de la ex fiscal Gabriela Fossati, evidencian que la magistrada no había leído en profundidad los WhatsApp correspondientes al teléfono de Astesiano, los cuales formaban parte de la carpeta de investigación. En una de las preguntas de Fossati al presidente, le consulta: “¿usted escuchó a través de los medios de comunicación alguno de los chats de Astesiano?”. Luego, vuelve a preguntar, citando información de los medios de comunicación y dice: “hay un tema que surgió en los medios de comunicación vinculado a un viaje de su señora Lorena Ponce al exterior, ¿usted sabe eso, lo conversó con ella, estaba al amparo de las tareas de seguridad?”. Lo que muestra falta de profesionalismo y profundidad en el manejo de la información.
Una hora antes de que saliera a luz el contenido del audio de la entrevista, Fossati se mostró molesta con las “filtraciones” y pidió una ley que regule. La ex fiscal escribió en su cuenta de X “Como la justicia penal no llega a intervenir por el accionar disfuncional del servicio descentralizado FGN, que filtra información parcial y archiva denuncias protegiendo algunas personas, urge una ley que incorpore la Querella Penal Privada. A los cobardes cero protección”, expresó la ahora militante nacionalista.