Destaca entre las conclusiones la “renuncia a la batalla ideológica”, y agrega que durante los gobiernos anteriores “se fue abandonando paulatinamente el vínculo con el movimiento social y su retroalimentación, dejando que la derecha política y social ocupara ese espacio de síntesis”.
Mientras que en el primer período de gobierno (2005-2010), sostiene, la articulación se trasladó al seno del gobierno, en el segundo descansó en el movimiento sindical y en el tercero quedó vacante.
El balance subraya que la responsabilidad del accionar político recae en la propia fuerza y que la relación con los actores sociales es indelegable.
Y en cuanto al cuarto gobierno, reconoce que la actual gestión comenzó con niveles de popularidad inferiores a los anteriores, influenciados por visiones antagónicas durante las internas y errores en la "gestión de la política" y la comunicación gubernamental.
Propuestas y síntesis
En base a este diagnóstico, realiza cuatro propuestas para reconstruir los vínculos con las organizaciones sociales. Se propone la construcción de una "nueva síntesis de izquierda, progresista y popular". Para eso, la tarea estratégica consiste en recrear y dinamizar el bloque social y político de los cambios.
Las propuestas clave incluyen "El FA te escucha", instancia que permitió recorrer más de 40.000 kilómetros y mantener miles de reuniones con diversas organizaciones, que se consolida como el método práctico de autocrítica y reconexión. En 2026, este programa vuelve a recorrer el país “no solo para escuchar, sino para rendir cuentas e informar sobre los logros del gobierno”.
"Escucha puntual"
A continuación, indica que se debe transitar de una “lógica de escucha puntual a una cultura de diálogo permanente”, respetando la autonomía de las organizaciones sociales sin intentar conducir sus agendas.
En este marco, sugiere la ampliación de alianzas. En ese sentido, propone articular con el movimiento sindical, el cooperativismo, organizaciones de derechos humanos, feminismos, colectivos ambientales, movimientos afro y de la diversidad.
Asimismo, en lugares donde el tejido social es débil, la fuerza política asume la tarea de promover y fortalecer la organización comunitaria para disputar la hegemonía cultural.
Mejorar la gestión
En cuanto a la gestión del Gobierno, el documento identifica una "falta de coordinación" interna que genera desorientación en la militancia. Para revertir esto, se proponen lineamientos estratégicos enfocados en la unidad de acción y la eficiencia política.
Considera necesario fortalecer la Agrupación Nacional de Gobierno (ANG) y trabajar en la construcción de un relato común que permita explicar cada decisión como parte de un proyecto de transformación coherente, basado en los principios y valores fundacionales, y no como un conjunto de medidas aisladas.
Seguidamente, y a pesar de haber heredado un déficit fiscal mayor al previsto (4,1%), considera que el gobierno reafirma su compromiso de erradicar el hambre para 2030 y priorizar la inversión en infancias y adolescencias.
Seguidamente, propone una mayor descentralización, fortaleciendo el vínculo entre el Gobierno nacional y las estructuras departamentales y garantizando la participación de los referentes locales en las direcciones de la fuerza política, para defender y ajustar las políticas públicas a las necesidades de cada territorio.
Finalmente, insta a la participación en Diálogos Sociales, destacando “el éxito del Diálogo Social como método de gestión para alcanzar acuerdos en protección social y reformas como la seguridad social”.