CA elaboró un documento con seis propuestas concretas para la Rendición de Cuentas: incrementar en un 50% la Asignación única para la Infancia y la Adolescencia prevista en el proyecto -previendo condicionalidades-; reducir “el total de funcionarios del Estado en el orden del 1% anual, salvo en educación, salud y seguridad pública, e instalar “talleres de oficios” para privados de libertad, otorgando remuneración por el trabajo.
También solicitaron una campaña para concientizar sobre los riesgos del consumo de cannabis; una suba en 20 millones de dólares anuales las partidas al Ministerio de Vivienda para acelerar las obras de las cooperativas de viviendas ya sorteadas y “retirar los artículos que disponen la reasignación de partidas del rubro funcionamiento de las Fuerzas Armadas”.
Gabriel Oddone no dijo que no
Tras comparecer junto al equipo económico ante la Comisión de Presupuesto integrada con Hacienda de Diputados, Oddone sostuvo que las propuestas de CA son “todas contemplables”, aunque aclaró que deberán discutirse “por fuera del marco de la ley presupuestal”.
La razón, explicó, es sencilla: la Rendición de Cuentas ya fue remitida al Parlamento y el gobierno está concentrado en defender el proyecto tal como fue presentado. Por eso, señaló que los planteos de Cabildo deberían eventualmente convertirse en materia de “una ley aparte”.
El ministro, además, reconoció que todavía no había tenido tiempo de estudiar en profundidad las propuestas formuladas por Manini Ríos. El mensaje político, sin embargo, fue claro: no habrá añadidos de último momento para conseguir los votos.
“En este momento no hay opción” de incorporar contenidos complementarios, sostuvo Oddone.
La llave está en Cabildo Abierto
El problema para el gobierno es que los números no alcanzan por sí solos.
La coalición de izquierda no tiene mayoría propia en la Cámara de Diputados y necesita que al menos los dos representantes de Cabildo Abierto, Álvaro Perrone y Silvana Pérez Bonavita, acompañen la aprobación general de la Rendición para que el proyecto pueda continuar su recorrido parlamentario.
Del otro lado, los partidos de la Coalición Republicana ya adelantaron que no están dispuestos a aportar sus votos para aprobar el proyecto.
El escenario deja así a Cabildo Abierto en una posición particularmente determinante. Sus dos votos pueden resultar suficientes para destrabar el trámite parlamentario o para complicarlo seriamente.
Manini Ríos ya había dejado abierta la posibilidad de acompañar la Rendición en términos generales, aunque con la advertencia de que su partido pretende discutir determinados artículos. Ahora, sin embargo, el dirigente dejó claro que los votos no están asegurados.
Después de reunirse el jueves con el presidente Yamandú Orsi en la Torre Ejecutiva, el líder cabildante evitó comprometer el respaldo parlamentario.
“Nosotros no aseguramos ni dejamos de asegurar votos ni nada hasta que tengamos una respuesta”, afirmó.
La frase tiene una traducción política evidente: Cabildo Abierto puso sus cartas sobre la mesa y espera una respuesta del Ejecutivo antes de definir qué hará en Diputados.
Gabriel Oddone no cierra la puerta
La posición del ministro tampoco equivale a un rechazo a los planteos de Manini Ríos. Oddone dejó explícitamente abierta la posibilidad de analizarlos, pero fuera de la Rendición de Cuentas.
Y si finalmente los votos no aparecen, el ministro adelantó que el Poder Ejecutivo evaluará “un camino alternativo” al proyecto enviado.
La incógnita, entonces, no pasa solamente por saber qué propone Cabildo Abierto. También está en juego hasta dónde está dispuesto a ceder el gobierno para asegurarse la aprobación de una Rendición que, por ahora, tiene una llave política con nombre y apellido: los dos diputados cabildantes.
Manini Ríos asegura que quiere “ser parte de la solución” y no agravar los problemas que atraviesa una parte de la sociedad.