La auditoría del sociólogo Emiliano Rojido indicó que los homicidios que se registran luego del enfrentamiento de bandas de narcos constituyen 2 % del total de homicidios y lo concluye teniendo en cuenta los partes policiales, que también son puestos en duda por el director del Observatorio. Donnángelo dijo a Caras y Caretas que “tomar el parte policial como fuente tiene problemas porque la Policía hace una narración escueta de un hecho delictivo y que es elaborada para comunicación a fiscales y jueces. Además, muchas veces se omite información relevante por la forma y condiciones de trabajo de la Policía”.
También existen problemas con los partes policiales en el fondo del asunto: el director del Observatorio subrayó que llegan a la estimación de 2 % de los homicidios “tomando solo en cuenta los casos aclarados que, a todo esto, son la mitad del total de casos”.
“Ese 50 % de casos aclarados provienen de los reportes policiales que tienen más información y, por tanto, permiten asignarle un motivo al delito. Por ejemplo: en el 50 % de casos que se aclaran, los homicidios se originan en rapiñas, homicidios en hogares, riñas entre vecinos”, indicó Donnángelo.
Pero el problema en la aclaración de los homicidios no está en los que ya tienen despejados sus motivos con sólo presenciar la escena, “el problema está en que la mayoría de los homicidios originados del enfrentamiento entre bandas de narcotraficantes no se aclaran, y en ese 50 % de casos que se mantienen sin aclarar está el grueso de los homicidios que son resultado de enfrentamientos entre grupos”. En definitiva, el director del Observatorio dependiente del Ministerio del Interior, ahora sumariado por divulgar su informe técnico, sostuvo que los partes policiales que tienen más información no son los partes relacionados a los asuntos de drogas, sino que son los partes relacionados con otra clase de homicidios. Además de la forma y fondo en la fuente de información que analizó la cantidad de homicidios en Uruguay en la auditoría externa encargada por la secretaría de Estado, “consideran solo un año para comparar resultados. Sólo compara datos de homicidios con respecto al año 2019”. Donnángelo dijo que “los ciclos de enfrentamientos entre bandas duran 6, 7 años, o más. La venganza de un homicidio no es un proceso inmediato y las bandas muchas veces esperan que la otra se debilite con algunos de sus integrantes encarcelados. Gran parte de esos individuos saben que los pueden matar a la vuelta de cualquier esquina y toman recaudos para protegerse. Por tanto, un homicidio ocurrido en 2019 puede ser consecuencia de otros anteriores y esa forma de analizar esos hechos hace perder toda esa información”. “Si en 2019 se registra una víctima con determinado apellido y no sabés los apellidos registrados en años anteriores porque sólo se tomó en consideración un año, puede aparecer como un hecho aislado cuando no lo es”. Para estudiar el fenómeno de vendettas entre bandas dijo Donnángelo, hay que estudiar un periodo amplio y ellos solo estudiaron el año 2019. El ministro del Interior, Nicolás Martinelli, resolvió iniciar sumario administrativo al director del Observatorio Javier Donnángelo, argumentando que el informe que cuestiona la auditoría externa es un documento interno pero “es una respuesta técnica y científica, no se trata de un informe de Inteligencia que no pueda ser revelado”, respondió el jerarca a Caras y Caretas.