"En ese escenario era más de lo mismo. Era la solución que siempre se estaba encontrando de financiar el déficit y patrimonio negativo con más endeudamiento y en definitiva lo que se estaba haciendo era incrementar el perjuicio para los acreedores. No creo que la solución en ese caso hubiera sido contraer nuevo endeudamiento", sostuvo Ferreira.
Además, el perito consideró que lo que necesitaba Pluna antes de su cierre era capitalización y un nuevo plan de negocios. Agregó que en los años de gestión privada la empresa triplicó sus frecuencias, pero con vuelos deficitarios.
"Lo que se estaba haciendo básicamente era generando mayor actividad pero incrementando mucho más el déficit. Con los problemas que había en ese momento de suba de combustible, cuanto más volabas más problemas con los costos", subrayó.
"El interés nuestro era que los acreedores vieran maximizado la satisfacción de sus créditos. Sobre fines de 2016 se llegó a un acuerdo en que los acreedores cobraron 100% de los que se les adeudaba. El incidente de calificación se acordó también y no siguió adelante. Nuestra posición era clara que había habido una responsabilidad en la gestión de la empresa", sostuvo.