En declaraciones a El Observador, el flamante intendente dijo que “sabíamos que la situación era complicada, pero es cierto que cuando entramos nos dimos cuenta de que es mucho peor", declaró Morel.
Intendencia parada
Según describió el intendente, actualmente la comuna se encuentra “literalmente parada”, porque no poseen recursos para hacer obras, tareas de limpieza o mover maquinaria.
Morel indicó que no tienen dinero para seguir ayudando a las organizaciones sociales o deportivas con las que históricamente se colaboró. “Recién esta semana pudimos darle a personas en situación de pobreza un plato de comida, en el marco del programa Un plato caliente. Fue porque el frigorífico PUL y otras organizaciones privadas nos dieron los alimentos”, añadió.
De acuerdo con documentos que elaboró la nueva gestión, no hay ningún banco que le permita a la intendencia tener una línea de crédito -porque no pagaron lo que se adeudaba-, lo que imposibilita el acceso a dinero por fuera del recaudado de los aportes de los contribuyentes.
A lo anterior se suma que Ancap decidió suspender la cuenta a nombre de la Intendencia de Cerro Largo y actualmente la dependencia de obras no tiene acceso a portland. “No estamos haciendo ningún tipo de refacción, pero tampoco arreglamos calles que deberían ser reparadas porque no tenemos con qué”, describió Morel a El Observador.
A nivel de funcionarios, “la intendencia se encuentra superpoblada”, según un informe que describe la situación en algunas oficinas de la comuna. Todas los departamentos tienen un promedio de siete funcionarios, lo que implica que en varios casos se detectó que había personas que no iban a trabajar, sino que marcaban su ingreso y su egreso pero no ejercían funciones.
“Esto es una complicación, porque más allá de que es escandaloso y en los hechos son ñoquis, a esa gente hay que pagarle el sueldo hasta que se tome una decisión. En algunos casos serán reubicados y en otros se procederá al cese”, añadió Morel.
Con respecto a los salarios, el intendente explicó que se están abonando con “la caja” que tiene la comuna producto del ingreso de dinero de los contribuyentes.