La incorporación de estos 56 becarios permitirá redistribuir las tareas administrativas que actualmente realizan funcionarios policiales y optimizar al personal. De esta forma, más efectivos podrán concentrarse en tareas de patrullaje, verificación de denuncias, investigación, seguimiento y otras funciones específicamente policiales, aseguraron desde la cartera.
El programa también prevé reducir los tiempos de espera, mejorar la calidad de las denuncias y fortalecer el vínculo entre las comisarías y las comunidades. La capacitación de los becarios incluyó normativa y funcionamiento de las seccionales, uso del Sistema de Gestión de Seguridad Pública (SGSP), protocolos, manejo de información y ciberseguridad.
Atención en comisarías con calidez y empatía
Valverde destacó la importancia de brindar una atención integral a las personas que concurren a una dependencia policial, especialmente cuando se encuentran en situaciones de vulnerabilidad.
La subsecretaria señaló que la capacitación humaniza la atención, asegura que las personas se sientan escuchadas y permite ofrecer respuestas administrativas rápidas, con empatía y solidaridad.
Asimismo, destacó el despliegue de becarios en las comisarías especializadas contra violencia doméstica y basada en género de las cuatro zonas operativas de Montevideo.
Más policías disponibles para tareas operativas
Clavijo remarcó que la incorporación de los becarios permite recuperar una estrategia para reforzar la atención en las comisarías y, al mismo tiempo, liberar recursos policiales para otras funciones.
"Es reforzar esa atención en algunos horarios, lo que también permite que funcionarios policiales, uniformados, armados y entrenados puedan disponerse a tareas de verificación de la denuncia, de detenciones, de seguimiento; es decir, tareas específicamente ejecutivas dentro de la comisaría", señaló.
Clavijo agregó que la tarea policial no concluye con la recepción de una denuncia: "Además de recepcionar, tenemos que hacer esa gestión y seguimiento de la denuncia", dijo.
En ese sentido, remarcó la importancia del primer contacto con la ciudadanía y de una atención adecuada para evitar la revictimización y garantizar una respuesta empática.
Formación y compromiso con el servicio público
Por su parte, Abal valoró el compromiso asumido por los jóvenes y los convocó a integrarse plenamente con los equipos policiales de cada seccional.
El director de Convivencia y Seguridad Ciudadana destacó que el trabajo conjunto entre becarios y funcionarios policiales contribuye al fortalecimiento institucional de la Policía Nacional y, al mismo tiempo, permite a los jóvenes adquirir formación y experiencia en el ámbito de la función pública.
El programa Comisaría Accesible procura mejorar la calidad de la atención en las seccionales y facilitar el acceso de la ciudadanía a la denuncia, mientras optimiza la utilización de los recursos policiales disponibles.