Esta declaración surge como respuesta directa a las recientes afirmaciones del presidente Donald Trump, quien aseguró estar evaluando "opciones contundentes" —incluida la intervención militar— debido a la situación interna en Irán. Aunque Trump mencionó la posibilidad de una reunión para discutir el programa nuclear, advirtió que los eventos recientes podrían forzar una acción estadounidense antes de dicho encuentro.
Acusaciones de infiltración y disturbios
El canciller iraní también se refirió a la situación de seguridad interna, atribuyendo la violencia reciente a la injerencia externa:
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Responsabilidad externa: Araghchi acusó a "elementos terroristas" de infiltrarse en las manifestaciones para atacar tanto a civiles como a las fuerzas de seguridad.
Señalamiento a Israel: Advirtió que existen actores intentando arrastrar a EE. UU. a una guerra para servir a los intereses israelíes.
Bajas oficiales: Según medios estatales, más de 100 agentes de seguridad han sido asesinados en las últimas dos semanas en disturbios que Teherán atribuye a la instigación de Washington y Tel Aviv.
"Si Washington quiere probar la opción militar que ya ha probado antes, estamos preparados; pero esperamos que elijan la diplomacia", concluyó Araghchi.