“Estamos en alerta por la crisis del agua; por la pobreza y la emergencia alimentaria; por la violencia creciente; por la ofensiva contra los derechos de las y los trabajadores, los y las estudiantes, las infancias, las mujeres; por la corrupción y el clientelismo”, precisan.
Señala que la crisis del agua en el país “tiene múltiples causas” y sostienen que hay un “problema estructural, que se ha agudizado. En la disyuntiva entre el capital y la vida se elige, una y otra vez, priorizar la tasa de ganancia del capital”.
Más adelante recuerdan que OSE pierde “en el entorno del 45% del agua”. “Sin mantenimiento, sin inversiones, sin funcionarios, este panorama sólo se seguirá agravando y el desastre se utilizará cómo excusa para la estrategia privatizadora”.
“Frente a esta realidad, reivindicamos el acceso al agua potable como un derecho humano fundamental, insistimos en la necesidad de gobernar en base a evidencia, disponibilizando información de calidad, sin secretismo ni distorsiones”, subrayan seguidamente.
En cuanto a los derechos de las y los trabajadores expresan su rechazo a la reforma jubilatoria recientemente aprobada por el parlamento. Sostienen que esta tiene como objetivo “beneficiar a las AFAP y blindar a otros sectores del gran capital”.
Más adelante indica que mientras aportan al proceso de discusión programática del Frente Amplio (FA) resolvieron “apostar a la realización de asambleas abiertas de carácter temático como espacios de encuentro, discusión y elaboración”.
En junio y julio se realizarán dos asamblea, una sobre los modelos productivos y los desafíos del mundo del trabajo y otra sobre la “radicalización de la democracia”.