En tanto, el miércoles y jueves de la próxima semana están citados a declarar ante la fiscal tres policías: dos en calidad de indagados y uno como testigo.
La fiscal Fossati, según supo Caras y Caretas, los citó para profundizar comunicaciones del excustodio del presidente Luis Lacalle Pou y también porque debe interrogar a todas las personas que son mencionadas tanto en chats descargados de los teléfonos como en testimonios que la fiscal recibe en las distintas declaraciones. Los policías indagados en la causa de los pasaportes son el comisario general Héctor Ferreira, el director de la Dirección General FE Henri De León y el director general de Inteligencia, Claudio Correa, en calidad de testigo.
Según pudo conocer Caras y Caretas, los policías vinculados presuntamente a Astesiano no están mencionados en los chats recuperados, sino que se llegó a ellos por menciones de testimonios recabados durante la investigación. En tanto la investigación continúa y el teléfono de Astesiano es la gran parte de la carpeta investigativa de la fiscal Fossati, operadores judiciales vinculados a la causa sostuvieron a este medio que la causa Astesiano debería ser separada de la del escribano Fernández y el ruso Slivaev. Esto es porque “la información que se genera desde el teléfono de Astesiano tiene que ver con otros puntos que no tienen vínculo directo con la maniobra de las partidas de nacimiento”.
En tanto, el juez Alejandro Asteggiante dispuso la reserva de la carpeta investigativa perteneciente al escribano Álvaro Fernández hasta el 8 de diciembre próximo luego de que Caras y Caretas informara que el escribano es el colaborador en la causa. Fernández se reunió en dos o tres oportunidades en la Torre Ejecutiva con Alejandro Astesiano, quien está imputado por el delito de suposición del estado civil, pero por lo que se conoce hasta ahora, estrictamente con la maniobra de las partidas apócrifas no tuvo relación. Astesiano también está imputado por tráfico de influencias, que es el delito que habría perpetrado. Astesiano cobraba por agilizar los trámites que tenían que ver con la expedición de los pasaportes.
En tanto, la esposa del escribano, Patricia Medina, era quien, según los chats que surgen de los teléfonos, ordenaba qué hacer al escribano Fernández. Durante su declaración ante la fiscal Fossati, Medina respondió que las órdenes que se podían leer en los mensajes no lo eran, sino que eran mensajes de aliento a Fernández y consejos como lo puede hacer otra pareja. Medina era la apoderada de varios ciudadanos de origen ruso y era quien tenía todos los bienes a su nombre -casas, autos y compromisos de compraventa-, al tiempo que declaró no contar con actividad alguna que le genere algún ingreso. Es por eso que la fiscal Fossati la considera ubicada en la cúspide de la organización montada por el escribano Álvaro Fernández. En su primera declaración, a la que accedió Caras y Caretas, Medina negó conocer de qué iba la maniobra de las partidas de nacimiento, pero este medio conoció que Inteligencia pudo obtener fotos de la esposa del escribano haciendo distintos trámites para que finalmente se pudieran expedir los pasaportes.