Baudean sostuvo que estas organizaciones criminales "perciben grandes sumas de dinero con la distribución de drogas, lo que les permite penetrar en las instituciones estatales y tener una potencia de fuego competitiva con las fuerzas coactivas del Estado, como el Ejército o la Policía". Es por tal motivo, aseguró, que se trata de un fenómeno "difícil de combatir para los estados".
Consultado por la efectividad del combate al narcomenudeo, el sociólogo afirmó que además de inútil es contraproducente porque "genera conflicto entre las pequeñas organizaciones de distribución de drogas y promueve la fragmentación". En tal sentido, afirmó que "un mercado fragmentado, con muchas organizaciones que compiten por una torta importante de dinero, es un caldo de cultivo para la violencia".
Para Baudean el gobierno "sabe muy bien" que la persecución del narcomenudeo genera más competencia en el mercado de drogas. "He escuchado decir a portavoces del Ministerio del Interior que el problema actual es consecuencia del éxito de las políticas" aplicadas.
Además, de aumentar la competencia entre bandas, la persecución al microtráfico, según Baudean, genera que el mercado de drogas se torne más "sucio". "A medida que la Policía enfrenta a los criminales, va aprendiendo, obtiene más recursos y se vuelve más eficáz, pero todo el movimiento del mercado de drogas se vuelve más sucio. Esto sucede porque la cadena tiene que funcionar aceitadamente, ya que la Policia está atrás y es buena en lo que hace".
"Hay que tener consciencia de que si seguimos con esta política [de persecución] no es pensable que la violencia se reduzca drásticamente", sentenció.