Los cuatro pilares de la reforma social
La propuesta se estructura en cuatro ejes centrales que buscan dar respuesta a las urgencias de los sectores más vulnerables y a las necesidades de sostenibilidad del sistema de bienestar uruguayo:
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Protección a la infancia y adolescencia.
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Fortalecimiento del Sistema Nacional Integrado de Cuidados.
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Protección a las personas en etapa activa (trabajadores independientes).
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Consolidación y reforma del diseño del régimen previsional.
Infancia: el compromiso contra la pobreza infantil
Uno de los puntos más urgentes del documento es la lucha contra la pobreza infantil, que actualmente afecta al 30 % de los menores de seis años en el país. El Diálogo Social propone una reingeniería de las prestaciones para potenciar resultados y optimizar los recursos públicos.
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Sistema Único de Prestaciones: se plantea crear un sistema integrado que unifique las transferencias existentes para ganar en simplicidad, coherencia y evitar ineficiencias o duplicaciones.
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Gradualidad y enfoque: se implementarán beneficios adicionales para mujeres embarazadas y niños de 0 a 3 años, entendiendo que esta es la etapa vital donde se juega el desarrollo futuro de la ciudadanía.
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Rendición de Cuentas: el presidente Orsi confirmó que estos aspectos vinculados a las transferencias hacia los más vulnerables serán incluidos de forma prioritaria en el próximo proyecto de ley de Rendición de Cuentas.
Cuidados: articulación entre vida laboral y familiar
El segundo eje se centra en el Sistema de Cuidados, un "debe" histórico que el Gobierno busca saldar. Las propuestas incluyen duplicar la cobertura en jardines y escuelas de tiempo completo o extendido, y avanzar hacia la universalización de la atención a los 3 años.
Además, se propone un cambio cultural y normativo: fomentar una mayor participación de los varones en las tareas de cuidado a través de la expansión gradual del esquema de licencias, cuidando siempre de no afectar la generación de empleos formales.
El futuro previsional: libertad a los 60 años y sistema de tres pilares
En uno de los puntos que más expectativa generó durante la jornada, el presidente Orsi fue tajante respecto a la estructura del sistema de jubilaciones y pensiones, despejando dudas sembradas durante el debate público. “Como presidente de la República, reafirmo que no está en nuestro espíritu, y tampoco aparece en el documento, la propuesta de eliminar o estatizar las AFAP”, sostuvo el mandatario.
El Ejecutivo reafirmó que el sistema continuará basándose en un esquema de tres pilares: no contributivo, solidario de reparto y ahorro individual obligatorio (gestionado por administradoras profesionales públicas y privadas). No obstante, atendiendo al mandato ciudadano y a lo recogido en el Diálogo Social, se plantean mejoras sustanciales:
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Retorno a la jubilación a los 60 años: se propone la creación de una causal de retiro anticipado que devuelva a las personas la libertad de optar por jubilarse a partir de los 60 años, sobre la base de una edad normal de retiro de 65 años.
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Incentivos a la permanencia: aquellos trabajadores de menores ingresos que decidan continuar trabajando hasta los 65 años contarán con un suplemento solidario que garantice una jubilación no inferior a la establecida antes de la reforma de 2023.
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Sostenibilidad: el presidente aseguró que estas modificaciones han sido validadas mediante cálculos del Banco de Previsión Social (BPS) para no afectar la estabilidad financiera del sistema.
Protección al trabajo independiente
Para el sector de trabajadores que a menudo queda fuera de las mallas de seguridad tradicionales, el documento propone la creación de un seguro por cese de actividad. Este beneficio brindaría una prestación económica temporal (de hasta tres meses) a monotributistas y unipersonales sin dependientes ante la pérdida imprevista de su actividad laboral.
Un proceso con raíces en todo el país
El Diálogo Social no fue un evento de oficina. Según detalló la diputada Sol Maneiro (Frente Amplio), delegada en esta instancia, el balance es altamente positivo, explicó a Legítima Defensa. El proceso incluyó 29 conversatorios en los 19 departamentos, más de 100 exposiciones técnicas y 66 audiencias con delegaciones sociales y sindicales.
Maneiro destacó que "nadie le preguntaba a quién votaba" a los participantes, enfocándose en la construcción colectiva basada en evidencia y en la realidad cotidiana de la gente. Asimismo, criticó la ausencia de los partidos de la oposición en el proceso, calificándola como un error que les impide comprender la profundidad y el respaldo social que tienen estas propuestas.
Próximos pasos legislativos
El Gobierno ya ha definido el cronograma para transformar estas recomendaciones en realidad. Mientras que los temas de infancia y transferencias directas irán a la Rendición de Cuentas, el resto de las reformas estructurales que requieren marcos normativos específicos —como los cambios previsionales y el sistema de cuidados— se elevarán al Parlamento durante el segundo semestre de este año.