Por el contrario, afirmó que la medida estuvo motivada porque “hay un estatuto que hay que cumplir, hay socios que reclaman esta intervención” y “se dan los supuestos establecidos para esta intervención”.
La decisión de intervenir Villa Española, un club que, entre otros reclamos, ha levantado la bandera de la búsqueda de detenidos desaparecidos de la última dictadura militar, generó enojo entre figuras políticas de la izquierda, que repudiaron la medida en redes sociales.
Estas manifestaciones seguramente motivaron a que Pablo Da Silveira, ministro de Educación y Cultura, saliera a defender la intervención a través de un hilo de Twitter, escrito a en horas de la madrugada.
En dicho posteo, Da Silveira calificó de “opereta” la serie de manifestaciones contrarias a su decisión y sostuvo que “presentar esto como un caso de persecución política es indefendible”.
Al mismo tiempo, expresó que “las garantías del debido proceso hacen que la decisión todavía no sea firme” y que “la institución puede recurrir y puede asumir compromisos que hagan que la intervención no se concrete”.
“Todo eso es normal y frecuente”, agregó.