En ese sentido cuestionó: "¿Quién no necesitó una segunda oportunidad?" y resaltó que "la vida está hecha de levantarse de frustraciones".
Ese recluso sale con una mano adelante y una mano atrás, llega a su casa y lo que abundan son las carencias, es obvio que al mes y medio se encontró con la barra de siempre y le ofrecen dinero fácil, como está acostumbrado. Bueno, ¿Cómo hacemos como Estado para interponernos en ese círculo vicioso? (...) El que sale con una carpetita abajo del brazo y se ve (el antecedente) en la computadora, ya marchó. Hay que tirarle una piola. Ese recluso sale con una mano adelante y una mano atrás, llega a su casa y lo que abundan son las carencias, es obvio que al mes y medio se encontró con la barra de siempre y le ofrecen dinero fácil, como está acostumbrado. Bueno, ¿Cómo hacemos como Estado para interponernos en ese círculo vicioso? (...) El que sale con una carpetita abajo del brazo y se ve (el antecedente) en la computadora, ya marchó. Hay que tirarle una piola.
En la misma línea, Lacalle Pou expresó que el Estado por su parte puede "destinar una cuota, un porcentaje", pero remarcó que se necesita de otros actores; por lo que instó a que las empresas contraten personas en esta situación. Si bien reconoció que eso no va evitar que en algunos casos haya "frustraciones", sostuvo que por "más estímulos que haya, si cada uno en su empresa no toma esa decisión, estamos fritos".
Por último, el presidente llamó a las empresas a "empezar a cambiar" para avanzar en el tema. "Para que sea masivo hace falta empezar a caminar para después correr. Si no empezamos a caminar, no lo vamos a lograr", explicó.