Sin embargo, el mandatario distinguió entre acceder ante un pedido de hacerlo ante una presión. “Ahora, ¿alguien se cree que a nosotros nos van a mover por presiones? No nos conocen, es una falta de respeto”, dijo.
Por otra parte, Lacalle insistió con el argumento esgrimido en el decreto con la nueva normativa, es decir, que los cambios persiguen el objetivo de combatir el contrabando de cigarrillos.
“Cuando se dice que este decreto atenta contra la salud, contra la campaña antitabaco, que obviamente no es cierto, si uno empieza a usar argumentos tan panfletarios, tan básicos, yo podría decir, que no lo pienso, que los que se oponen a este decreto están defendiendo a los contrabandistas, y están atacando a las fuentes de trabajo uruguayas. Podría decir eso, no lo pienso y no lo digo”, expresó.
“Lo único que hacemos es que pueda tener una cajilla más económica para producir y que combata contra el contrabando. ¿O estamos estimulando a que se fume? No, al revés, va a seguir la misma publicidad en contra, la misma cajilla, no hay que ser tan básico”, añadió.