“Hay que aceptar los errores, porque si no se hace es la primera forma de no poder corregirlos. El problema fue un tema de tiempos, se tendría que haber hecho antes, pero se hizo en tiempo y forma. Como se decía cuando éramos chiquilines: tirón de orejas, no da para roja. Roja da si no hubieran presentado un proyecto y si no se hubiese podido enmendar esta situación”, sostuvo el presidente.
El artículo 463 de la Ley de Urgente Consideración (LUC) modificó el Código Civil, reduciendo de 20 a 10 años el plazo de prescripción de las deudas hipotecarias. La norma además fijó un plazo de dos años para que las prescripciones en curso comenzaran a consumarse.
Como la norma se aprobó en julio de 2020, ese plazo vencería por estos días. De no haberse encontrado una solución parlamentaria, la ANV podría haber enfrentado una pérdida cercana a los US$ 400 millones por unas 5.000 hipotecas que están por prescribir, según manejaron las propias autoridades de la ANV.