En marzo de este año, una de las aeronaves matriculada FAU 594, sufrió una rotura de sus motores, lo que impidió el regreso de un grupo de 11 uruguayos que se encontraban en la Base Científica Artigas en la Antártida.
El regreso del grupo a Uruguay estaba previsto para el miércoles 6 de ese mes, pero el desperfecto en la aeronave no permitió la vuelta a tierras uruguayas y los afectados debieron esperar hasta el 19 de marzo.
En ese momento, el otro avión Hércules, matriculado FAU 595 se encontraba en Portugal realizando lo que se denomina la inspección mayor, una profunda tarea de mantenimiento que puede llevar al menos nueve meses e incluso puede durar hasta un año, dependiendo de los desperfectos que tenga el avión. Este tipo de inspecciones que se realizan en el exterior tienen un costo estimado de 2 millones de dólares como mínimo.
Además, las aeronaves tienen un costo de combustible de 2.600 dólares por hora de vuelo, y cada uno de los Hércules requiere inspecciones anuales menores por un costo de 200.000 dólares.
Hoy ambos aviones están inactivos
De acuerdo a la información que difundió este jueves el diario El País, los problemas continúan persiguiendo a la dupla de Hércules, ya que una de ellas aún se encuentra en Portugal sin volar, mientras que la otra se le volvió a romper un motor y se encuentra varado en Chile.
"No tengo información actualizada, pero no es el motor que se había arreglado, es otro", había dicho el lunes en el Parlamento el ministro de Defensa Armando Castaingdebat.