Una de las frases de Marset durante la entrevista, y de las más comentadas el día después, fue que Uruguay es el país menos corrupto de mundo. Al respecto, Sánchez opinó: “Lo que está haciendo es intentando controlar el manejo mediático porque está empezando a negociar, construyendo una alternativa para sacar a su familia del problema de sus negocios. Es parte de su juego, que incluso confronta con ministros en Bolivia y Paraguay”.
Para el senador Marset utilizó la entrevista para intentar desmontar la crisis política que hay en Uruguay. “El efecto que quiso dar fue que alguien que se dedica al narcotráfico quiso hacer los papeles de forma legal. Por supuesto que era interesante una entrevista periodística con Marset, después viene la construcción mediática de los capos de la mafia que, en otros países, se los construye como quienes proveen de servicios y luego tienen peso en el territorio por la construcción violenta y mediática sobre ellos”.