Sostiene que estas prácticas "contribuyen a la degradación acelerada del suelo, configurando un modelo forestal depredador e insostenible a largo plazo. Esto se debe a que privan al suelo de su capacidad natural de recuperación, al alterar las condiciones ambientales bajo las cuales fueron autorizadas las plantaciones forestales intensivas. Uno de los requisitos clave de estas plantaciones es que los residuos forestales permanezcan en el predio para favorecer su reintegración al suelo. Si se retira esa biomasa del proceso natural, debería revisarse el impacto ambiental previamente evaluado para dichas plantaciones, dado el cambio sustancial en su esquema operativo".
Planta ineficiente
En cuanto al suministro energético del proyecto, Movus sostiene que "resulta altamente ineficiente en términos energéticos y que los productos derivados están destinados exclusivamente a la exportación, sin aportar significativamente al objetivo de descarbonizar el sistema energético uruguayo".
Finalmente, alerta que todo el proceso "se desarrolla bajo un marco de secretismo y confidencialidad entre el gobierno y las empresas involucradas". Hasta el momento, "no ha sido posible acceder a los compromisos asumidos en documentos firmados el 24 de febrero de 2024, cuya publicación permanece bloqueada por exigencia directa de la empresa bajo un manto de reserva que compromete la transparencia hacia la ciudadanía".