"Hace 30 años que se dice que hay que abrirse, nosotros decimos de abrirnos, pero los compradores no se abren. Europa, Estados Unidos, Japón, parecemos el papel de la pavota, hay que abrirse con el que se abre (...) Con tanta apertura Uruguay ha dejado de apostar a la industria nacional y se convirtió en un país vendedor de lo que producen otros por ahí", agregó.
Consideró que Uruguay tiene que ser consciente de su posición en el Mercosur.
"No creo que podamos avanzar a prepo, se pueden conseguir términos medios, porque Lula es un componedor (...) para nosotros la relación con Brasil es gravitante, es en este momento nuestro principal cliente, y es una cuestión de sentido común, fundamentalmente para un pequeño país el primer escalón son los vecinos; por lo tanto, la relación con Brasil para nosotros es cara o cruz", expresó.
Recalcó que Argentina tiene una "importancia capital para Brasil" y recordó que Uruguay tiene el dos o tres por ciento de la economía del Mercosur.
El 1º de diciembre Uruguay presentó la solicitud de ingreso al Tratado Integral y Progresista de Asociación Transpacífico, firmado en 2018 e integrado por Australia, Canadá, Japón, Malasia, México, Nueva Zelanda, Perú, Singapur, Vietnam, Brunéi y Chile.
Tal decisión inquietó a Argentina, Paraguay y Brasil, que emitieron un comunicado conjunto en el que advirtieron sobre adoptar medidas contra Uruguay, y reiteraron su preocupación durante la última cumbre del bloque, que fue celebrada en Montevideo.
Desde su asunción, en marzo de 2020, Lacalle Pou insiste en que su país necesita "abrirse al mundo" y en que el derecho internacional vigente lo habilita "a avanzar en la flexibilización" del Mercosur.
A mediados de julio, anunció que el gobierno comenzó de manera formal la negociación con China para un tratado de libre comercio, luego de una "conclusión positiva" del estudio de factibilidad.