Agrega que el expresidente "abogó por los más humildes y militó contra el individualismo extremo, exponiendo constantemente una perspectiva gregaria, encarnada en una filosofía humanista que exaltó la vida de la persona en comunidad".
El gobierno destaca sobre Mujica que "su figura trascendió el ámbito nacional y fue reconocida a nivel global".
El pedido de Mujica
En los últimos años de su vida, el exdirigente del MPP había solicitado ser enterrado bajo un árbol en su chacra, junto a los restos de su perra Manuela, quien falleció en 2018. El exmandatario se refería a ella como el "integrante más fiel" de su gobierno.
“Vivió 22 años, lo que es un récord para un perro. Está enterrada abajo de una secoya. El día que me muera he pedido que me incineren y que las cenizas las pongan ahí, abajo de ese árbol, junto a Manuela”, dijo Mujica en una entrevista con CNN en 2020.
En esa misma conversación, el exmandatario sostuvo: “Cuanto más conozco a los humanos más adoro a los perros”.
Más recientemente, a fines de 2024 recibió a un equipo de la misma cadena televisiva en su chacra.
Allí, ya con su diagnóstico médico, el exmandatario reflexionó acerca de la vida, a la que tildó de “aventura de las moléculas”, y la muerte. “Este cacho que estamos arriba del planeta es el paraíso y el infierno, todo junto. Venimos de la nada y vamos a la nada”, apuntó Mujica, pero reconoció que tenía la esperanza de equivocarse. “Ojalá exista un más allá y todo lo demás, pero no creo”, se sinceró.
“Mi futuro destino está debajo de ese secoya, donde está enterrada Manuela. Cuando me muera me van a quemar y me van a enterrar ahí”, concluyó el expresidente y líder del MPP.