Uno de los puntos que aclaró refiere al consumo dentro del Palacio Legislativo. “Los legisladores nos pagamos el café, los cortados y el agua mediante un sistema de tickets que compramos y entregamos cada vez que lo solicitamos”, afirmó.
Bianchi también rechazó la existencia de jubilaciones especiales para parlamentarios. Según explicó, los legisladores están alcanzados por el régimen general previsional y sujetos a las mismas condiciones que el resto de los trabajadores.
Los legisladores no tenemos jubilaciones de privilegio
“No tenemos jubilaciones de privilegio; estamos sometidos al régimen general de años de trabajo y topes”, sostuvo.
Otro de los aspectos abordados por la senadora fue la denominada “partida de prensa”, un beneficio históricamente cuestionado y que, según indicó, ya no existe desde hace más de una década.
“No se paga más —hace 10 años— la partida de prensa”, remarcó.
La dirigente nacionalista fue más allá y planteó que el descrédito constante hacia la política puede terminar deteriorando aún más la calidad de representación en el sistema democrático. En ese sentido, advirtió que una baja remuneración de la actividad parlamentaria podría desalentar perfiles técnicos o profesionales capacitados para ingresar a la función pública.
Bianchi: "Se remunera mucho mejor en la actividad privada"
“Si se nos paga poco tendremos peor nivel del que ya hay porque se remunera mucho mejor en la actividad privada”, expresó.
Bianchi también mencionó al Frente Amplio como ejemplo de un modelo distinto de financiamiento interno, señalando que muchos de sus dirigentes vuelcan parte importante de sus ingresos al partido político.
“El FA es un ejemplo porque casi todo el sueldo y las partidas de gastos —que no son para nosotros— van al partido”, afirmó.
Las declaraciones de la senadora reavivan un debate recurrente en Uruguay sobre los salarios de los legisladores, los gastos de funcionamiento del sistema político y la percepción ciudadana sobre los privilegios de la clase dirigente.