En primera instancia, Penadés fue sometido a un interrogatorio médico en una entrevista con los profesionales. A partir de ahí, al paciente se le realizó un examen físico con la historia clínica a la vista.
En función de la entrevista, el examen médico y de los antecedentes se llegó a una conclusión, cuyo informe fue cargado al sistema informático y está a disposición de la jueza penal Marcela Vargas (que fue quien solicitó la pericia) y de la fiscal del caso, Alicia Ghione.
El informe concluye que efectivamente Penadés padece una afección cardíaca y presenta diabetes, pero puede continuar los tratamientos médicos desde la cárcel en cumplimiento de la prisión preventiva que dispuso la Justicia, según informó Subrayado.
Los abogados del exsenador habían argumentado, en base a su historial médico, que su defendido no estaba en condiciones de ir a la cárcel y habían solicitado la prisión domiciliaria. Ahora, la jueza Vargas deberá resolver si hace lugar al pedido de Penadés o si dispone que continúe en prisión.
Apenas terminó la pericia forense, Penadés fue nuevamente trasladado a la cárcel de Florida.