Según explica, desde el grupo de operadores penitenciarios y policías se sienten "sorpendidos y agraviados" por la respuesta del ministerio. "Ante lo poco que se pidió, se apeló, y estamos decididos a llegar hasta las últimas consecuencias incluso ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) en el caso de que el Tribunal de Alzada sea desfavorable a nuestro pedido".
Gutierrez, considera que fueron atacados el "honor y la credibilidad" de los operadores penitenciarios que presentaron el habeas corpus, y se pretende descalificar sus acciones "por el simple hecho de ser trabajadores". "El Ministerio del Interior parece que se olvida que él está a cargo no solo de las personas privadas de libertad, sino también de sus trabajadores, a los cuales les debe respeto".