"Y el 25 de agosto es parte de ese proceso de movilización en un contexto donde, como bien señalan todos nuestros documentos, y también el documento del Congreso, hemos tenido discusiones a lo largo de este tiempo, y que, obviamente, como es de público conocimiento, se han generado algunas disconformidades en militantes frenteamplistas o frenteamplistas que no militan", explicó.
En ese marco, agregó, la movilización del 25 "tiene que ver con poder juntarnos, encontrarnos cara a cara, poder conversar más allá de lo mediático. En ese marco, llegamos al 25 de agosto".
Optimismo en el Frente Amplio
Respecto a la participación, dijo que ésta superó las expectativas. "Fueron más de 300 asambleas en todo el país. Nosotros lo evaluamos de manera muy positiva, la concurrencia de militancia fue muy importante. Entre todas las asambleas, se calcula que más o menos se movilizaron 9.000 frenteamplistas, un montón de personas", precisó.
¿Cómo deja parado al Frente Amplio para lo que viene?
En principio, que la militancia, más allá de los enojos, sigue viendo el comité de base como un espacio en donde puede ir a dar la discusión, y eso me parece que es súper importante en momentos en donde tal vez hay como una especie de prejuicio hacia el comité de base, hacia los militantes de base, como una cosa vieja que ya no sirve, que solamente ahí están los convencidos.
Se demuestra que los frenteamplistas y las frenteamplistas lo siguen reconociendo como un ámbito en donde saben que ahí van a poder dar el debate y que van a ser escuchados, no solo por el comité, sino por toda la estructura.
Se viene el congreso, ¿cuál es la expectativa que tienen ahí, por ejemplo, en cuanto a la participación?
Estamos trabajando para que sea un congreso con mucha participación, un congreso amplio, con la mayor cantidad de delegados y delegadas participando. El 25 de agosto es un buen augurio de que esas asambleas efectivamente se van a poder desarrollar y que vamos a tener muchos delegados y delegadas.
Yo tengo una buena expectativa; creo que vamos a tener un congreso muy interesante de discusión política, porque este no es programático, es de balance. Por ejemplo, una novedad, si se quiere, en el documento del congreso: toda la primera parte, la internacional, que ha sido de mucho debate, hemos podido tener una elaboración y una síntesis común de cuál es la mirada del Frente Amplio y el análisis de todo lo que ha pasado en cuanto a las contradicciones que se pueden haber generado entre las definiciones del Gobierno y las del Frente Amplio.
Militancia en las bases
Esa distancia, que en algunos casos es real, ¿se puede acortar? ¿Hay perspectivas de hacerlo?
Estoy convencida de que sí. Hay momentos, cuando una milita mucho tiempo en el Frente, sobre todo las bases, en que después de unos años empezás a darte cuenta de que hay procesos que primero llevan tiempo. Fernando Pereira lo dice siempre: hablamos de la movilización, de la estructura y su fortalecimiento, de que no hay una medida mágica o acción específica para que de repente todo el mundo esté feliz y se llenen los comités, sino que es un proceso que tenemos que hacer de manera sistemática, planificada. Y creo que, así como logramos, cuando éramos oposición, que también fue un momento muy difícil, porque cuando perdimos la desazón era total, salir a dar la lucha con la LUC, nunca dejamos de movilizarnos.
Tengo mucha confianza en el trabajo que se viene haciendo desde Presidencia del Frente Amplio, que es muy serio, que sistemáticamente estamos evaluando, hablando con todo el mundo, con los compañeros de los comités de base, con la Presidencia de las departamentales en el interior, con la gente de Canelones. No es fácil, es un desafío, pero yo estoy convencida de que sí, que es totalmente posible, y en eso estamos trabajando.