“Vamos a construir una toma de agua, vamos a construir una planta potabilizadora, capacidad de producción de 200.000 metros cúbicos de agua por día, como la planteada en el contrato original, y también hacer una tubería de la extensión similar a la que estaba planteada”, indicó.
Con respecto a la renegociación del acuerdo, el ministro de Ambiente planteó que también implica una “conveniencia” desde el punto de vista económico, dado que conlleva “un ahorro de 151 millones de dólares”. Ya entrando en la observación que hizo el TC, Ortuño aclaró que el fallo no cuestiona “los fundamentos”, “la conveniencia técnica” o la “conveniencia económica” del conjunto de obras que se encuentra comprendido en la renegociación. Por el contrario, el órgano de contralor plantea diferencias con relación “al objeto” que se comprende en la nueva versión del contrato.
Más allá de lo planteado por el TC, el jerarca sostuvo que desde el Poder Ejecutivo entienden que se cuenta con los “fundamentos jurídicos” para avanzar en la reformulación del proyecto Neptuno. Recordó que la reiteración del gasto por parte del gobierno es un “mecanismo que es corriente en la administración pública”, que “habilita al gobierno a avanzar”. En cuanto al respaldo jurídico, el ministro detalló que la renegociación cuenta con cinco informes favorables de “especialistas en derecho administrativo”.
Respaldo técnico
Sostuvo que el proyecto Casupá y sus impactos cuentan con respaldo técnico y mencionó informes elaborados desde 1970, con actualizaciones posteriores en 2000, 2013 y 2017. Agregó que el mismo informe técnico que fundamentó el proyecto Arazatí en la administración anterior establecía la necesidad de construir una reserva de agua dulce como Casupá.
El ministro indicó que el Ministerio de Ambiente está actualizando los estudios de impacto y que, en función de esos resultados, se atenderán los impactos y se aplicarán medidas de compensación y mitigación. También señaló que OSE actualiza sus estudios y que la cartera recurre al asesoramiento de la Universidad de la República y de expertos internacionales mediante consultorías.
Según afirmó, una vez concluidos esos trabajos se dará respuesta a los distintos aspectos vinculados a la obra, que definió como necesaria para asegurar el abastecimiento de agua a la población.