El ministro boliviano lamentó que haya “personas que quieren normalizar el narcotráfico”.
“Los narcotraficantes son delincuentes, dañan nuestras sociedades y las ponen en riesgo porque fomentan la violencia, la muerte, la destrucción de nuestros ecosistemas y de los pueblos. Están afectando a niños, jóvenes y mujeres”, manifestó, e instó a no “romantizar la delincuencia”.
Durante la entrevista realizada en Santo y Seña, Marset dijo que Bolivia y Paraguay son países “corruptos” en los que no confía y aseguró que su familia “no tiene nada que ver” con sus negocios.