“Es un tipo de equilibrio que siempre tiene que tener lugar y que el equipo económico, junto con el Ministerio de Trabajo, va a estar vigilando”, aseguró Oddone. Recordó, además, que el esquema de negociación colectiva tiene previstos descuelgues que comprenden “empresas o sectores que atraviesan circunstancias específicas” vinculadas a dificultades de “rentabilidad”. “Son las cosas que el gobierno, a través del Ministerio de Trabajo, en el marco de la negociación colectiva, puede atacar, y es donde vamos a trabajar”, aseguró el ministro.
El jerarca reconoció que está “conforme” con lo presentado, aunque subrayó que “hubiera deseado avanzar más” hacia la desindexación salarial (es decir, dejar de ajustar los salarios nominales según la inflación, algo que solo sucede en el tercer nivel). Sobre esto último, Oddone reconoció que no se pudo profundizar porque se trata de algo que en el actual gobierno está “insuficientemente discutido”, y, por lo tanto, no ha “logrado convencer a todos los agentes” involucrados.
Oddone remarcó que entiende como algo “lógico” las visiones contrarias en “una economía de larga tradición inflacionaria”, pero recordó que ahora el país se “aproxima a niveles mucho más normales a nivel global” y además está “apuntando fuertemente” con el nuevo gobierno a una inflación en torno al 4,5%.