Para el exintendente de Cerro Largo, “la excepción tiene que estar regulada” y, como el proyecto no la incorpora, es una “acusación directa, infundada y soberbia al interior de la República y a otro nivel de gobierno”. “Es una cosa para no tolerar con ligereza. La sustancia no cambia; ya está. Estamos cambiando la forma y para mal. Estamos violando la Constitución sin necesidad de hacerlo”, sostuvo.
En cambio, Peña defendió que estudios de constitucionalistas plantean que respeta la carta magna, lo que también fue controvertido por los blancos.
60% a dedo denunció Peña
El senador Adrián Peña apuntó al PN. “Si esto ya existe, como dice Botana, ¿por qué no lo vota y le da un marco de respaldo a los gobiernos departamentales? Si esto ya existe, ¿por qué casi un 60% de los ingresos en los gobiernos departamentales son a dedo? ¿Cómo el 60% son a dedo si ya existe la obligación del concurso? Creo que ahí sí hay una nueva demostración de soberbia, la de subestimar la inteligencia”, respondió. El senador dijo que “de los 40.000 empleados que tienen las comunas, 20.000 son a dedo, o sea que es todo un sistema perverso”, según publica este miércoles El País.
En sala, el colorado contó lo que vivió el domingo: “¿Sabe qué me pasó? Lo de siempre. La compra política a través del empleo público que paga toda la gente. Eso no puede seguir pasando en el Uruguay de este tiempo”. Luego, rebatió que su planteo sea soberbio: “Soberbia es acusar que uno no conoce la realidad. ¿Sabe qué es soberbia? Acusar que esto es contra el interior, la soberbia que da el poder de no entender que puede haber otra posición, diferente, de no respetar al que piensa distinto. La soberbia y la presión que han ejercido para no llevar adelante un proyecto que lo único que busca es transparentar el ingreso a la función pública”.