Al caer la tarde comenzó a circular en las redes de algunos periodistas de El Observador una nota con los detalles del caso, que obviamente no fue publicada por el diario en su web.
“El exjefe de la custodia presidencial recibió información sobre un vuelo de la expareja del presidente”, se titula la nota que la dirección del diario censuró.
Twitter fue la red en donde varios periodistas, e incluso editores de noticias de El Observador difundieron la nota redactada pero no publicada por una decisión de la dirección.
Señala la nota los detalles de la conversación entre Astesiano y el subjefe nacional de Policía, Jorge Berriel.
De esa manera los periodistas sortearon la censura de la dirección y pusieron en conocimiento de la opinión pública una información a todas vistas relevante ya que hace alusión al uso de los recursos del Estado.