Un problema estructural
“En esos departamentos el problema es estructural. Altas tasas de informalidad, desempleo y, ahora, una diferencia cambiaria tan grande que obliga a los consumidores a cruzar la frontera para comprar y deja a los comercios locales sin capacidad de competir”, señaló Sierra.
El proyecto crea un régimen especial de comercio fronterizo que, además de simplificar procesos de importación, incorpora beneficios impositivos para dinamizar la economía local. La diputada destacó que los comerciantes locales lo consideran “una señal histórica”, ya que recoge demandas que llevan años planteando para fortalecer el tejido comercial del norte del país.
Sierra también recordó que estas medidas se anunciaron apenas tres meses después del inicio del nuevo gobierno del Frente Amplio, “en una conferencia de prensa realizada en Artigas, no en la Torre Ejecutiva de Montevideo”, subrayando la importancia simbólica de acercarse al territorio.
El proyecto se inscribe en una estrategia más amplia del oficialismo para atender las desigualdades estructurales del interior profundo del país, visibilizando problemáticas específicas que requieren abordajes diferenciales en función del territorio. Ahora será el Senado quien tendrá la última palabra.